Impresión 3D – Canva
NUEVA YORK,EE.UU./ AGENCIA EFE.- La impresión tridimensional (3D), también conocida como manufactura aditiva, ha pasado de ser una herramienta emergente a un habilitador clave en el desarrollo de medicamentos personalizados, ofreciendo soluciones específicas para adaptar tratamientos a las necesidades individuales de pacientes con perfiles terapéuticos únicos.
El artículo ‘Advances in 3D for personalized pharmaceuticals’ publicado recientemente resume el estado actual de esta tecnología y los progresos más relevantes en el sector farmacéutico.
Un cambio de paradigma
Las técnicas convencionales de fabricación de fármacos se basan en la producción en masa de dosis fijas, lo que limita la capacidad de personalizar tratamientos según características individuales como edad, peso, genética o comorbilidades. La impresión 3D permite superar esta limitación al fabricar medicamentos “a la carta”, con dosis, forma y perfiles de liberación hechos a medida para cada paciente.
Entre las tecnologías utilizadas destacan métodos como modelado por deposición fundida, extrusión de semisólidos, impresión inkjet de múltiples materiales y estereolitografía, cada una con ventajas específicas según el tipo de fármaco y forma de dosificación deseada.
Aplicaciones clínicas y beneficios terapéuticos
Uno de los desarrollos más prometedores es la impresión de comprimidos personalizados que pueden liberar varios fármacos en un solo dispositivo con perfiles de liberación temporizados, simplificando regímenes complejos y mejorando la adherencia terapéutica. Estudios recientes han demostrado la viabilidad de imprimir múltiples fármacos en una sola tableta con liberación controlada según el diseño interno del objeto.
Además de pastillas personalizadas, la manufactura aditiva facilita formas farmacéuticas difíciles de producir por medios tradicionales y puede utilizarse para adaptar fugas de dosis que respondan a enfermedades crónicas o condiciones especiales.
La impresión 3D está siendo explorada para manufactura descentralizada en el punto de atención, por ejemplo en hospitales o farmacia clínicas, lo que reduciría la dependencia de grandes lotes industriales y permitiría producción bajo demanda con precisión clínica.
Ventajas adicionales para pacientes y sistemas sanitarios
Los medicamentos impresos en 3D puede mejorar la adherencia terapéutica, al adaptar dosis y combinaciones a las necesidades individuales, reducir efectos secundarios al evitar dosis excesivas o innecesarias o consolidar múltiples tratamientos en una sola dosis, lo que es especialmente útil para pacientes polimedicados. Además, permite perfiles de liberación complejos, como liberación retardada o secuencial de compuestos dentro de una misma tableta.
Retos técnicos y regulatorios
Pese a las oportunidades, no todo está resuelto. Los principales desafíos incluyen:
- Escalabilidad y reproducibilidad: aunque es posible fabricar medicamentos personalizados, la producción eficiente y consistente en grandes volúmenes sigue siendo un reto.
- Materiales imprimibles: se requieren más desarrollos de formulaciones que puedan incorporar una amplia gama de principios activos y excipientes.
- Control de calidad: asegurar que cada dosis cumple con estándares de seguridad, bioequivalencia y eficacia requiere métodos de verificación no destructivos y sistemas analíticos avanzados.
- Marco regulatorio: aunque ya existen precedentes como la aprobación de Spritam, los reguladores en muchos países aún están desarrollando guías específicas para este tipo de producción descentralizada y personalizada.
Perspectivas futuras y adopción clínica
Los avances más recientes indican que la integración de la impresión 3D en la práctica clínica podría evolucionar rápidamente, con tendencia como píldoras complejas, producción bajo demanda en entornos sanitarios y diseños asistidos por software avanzado e incluso IA.
En conjunto, la impresión 3D se perfila no solo como una innovación tecnológica, sino como una pieza clave en la transición hacia la medicina personalizada, con potencial para mejorar la calidad de vida de los pacientes y la eficiencia de los sistemas de salud, siempre que los desafíos técnicos y regulatorios se aborden con políticas, inversiones y colaboraciones entre academia, industria y autoridades sanitarias.
Origen: Impresión 3D farmacéutica: una tecnología llamada a redefinir la medicina personalizada
