“TrumpRx no vende medicamentos. En cambio, conecta directamente a los pacientes con los mejores precios, lo que aumenta la transparencia y elimina los costosos sobreprecios de terceros”. Es el reclamo que abre la plataforma TrumpRx, un sitio web con tarifas de descuento que dirigirá a los consumidores a canales de compra directa con fabricantes, cuya apertura está prevista este mes de enero.
La iniciativa podría convertirse en una pasarela a los programas de venta directa de tratamientos de las grandes farmacéuticas y forma parte del Gran Plan de Atención Médica del presidente Donald J. Trump, con el que el mandatario estadounidense pretende reducir los precios de los medicamentos recetados, disminuir las primas de seguros y maximizar la transparencia de los precios en el sistema de atención médica estadounidense.
Este nuevo contrato de salud de Trump depende de la aprobación por parte del Congreso de una ley que respalde las medidas ejecutivas firmadas por el presidente, como la equiparación de los precios de los medicamentos estadounidenses con los más bajos que se pagan en países extranjeros con sistemas nacionales de salud.
Hasta entonces, el presidente sigue ejerciendo presión fiel a su estilo. Como justifica en la plataforma TrumpRx “durante décadas, los estadounidenses han asumido injustamente el coste del desarrollo de medicamentos, solo para ver cómo esos mismos medicamentos se venden en el extranjero por una fracción del precio que se paga en Estados Unidos”.
“Estamos haciendo cosas que nadie antes había podido hacer”, sostiene el propio Trump, que explica su propuesta de descuentos de medicamentos recetados por los acuerdos de precios de medicamentos de nación más favorecida.
Los principales beneficiarios de la plataforma serán los pacientes sin cobertura farmacéutica o con seguros con copagos elevados que, en la actualidad, pagan los medicamentos a precios de lista.
Hasta 16 farmacéuticas han firmado ya acuerdos de exenciones arancelarias a cambio de más inversión en suelo estadounidense y de bajadas de los precios de lista de sus tratamientos, que están haciendo efectivas, en algunos casos, a través de sus propios programas de venta directa a los consumidores.
Los precios de lista de medicamentos son el punto de partida para las negociaciones con las aseguradoras y los intermediarios, conocidos como administradores de beneficios farmacéuticos. Estos precios influyen en la cobertura de medicamentos de las aseguradoras y en lo que el paciente paga de su bolsillo en la farmacia.
Aseguradoras y proveedores sanitarios
Además de las grandes farma, también están en la diana de Trump las aseguradoras y proveedores sanitarios.
El Gran Plan de Atención Médica exige “una rendición de cuentas y una transparencia sin precedentes por parte de las compañías de seguros y de todos los proveedores de atención médica”. Las aseguradoras deberán publicar así información detallada sobre cuánto dinero de las primas de sus clientes se destina a siniestros médicos y cuánto dirigen a la administración o beneficios.
“Lo más importante es que requerirá que cualquier hospital o aseguradora que acepte Medicare o Medicaid publique de manera destacada todos los precios de su lugar de trabajo para que usted nunca se sorprenda y pueda comprar fácilmente una mejor oferta o una mejor atención; y terminará haciendo ambas cosas: obtendrá una mejor oferta y una mejor atención”. Esta es una de las grandes promesas del segundo mandato presidencial.
Origen: Trump ultima su plataforma de compra de medicamentos con descuentos
