Novartis acaba de demostrar lo que la industria farmacéutica llevaba años esperando. El gigante suizo arrancó en 2023 un ensayo clínico masivo de 14.000 personas para su medicamento contra el colesterol Leqvio. El proceso de selección de centros médicos que, tradicionalmente, demoraba entre cuatro y seis semanas se convirtió en una reunión de dos horas gracias a la inteligencia artificial. Shreeram Aradhye, el jefe médico de Novartis, explicó que cerraron la inscripción de participantes con solo 13 pacientes por encima de su objetivo cuando normalmente se sobrepasa esa cifra ampliamente.
En general, las empresas farmacéuticas se gastan una locura en introducir un medicamento en el mercado. El proceso completo puede llegar a consumir unos 2.000 millones de dólares y tardar una década entera, desde el descubrimiento inicial hasta que el medicamento llega a las farmacias. Richard Francis, el jefe de Teva Pharmaceutical Industries, resume la filosofía de la industria ahora mismo. “Todo lo que rodea a ese objetivo necesita ser lo más eficiente y pequeño posible. Aquí es donde la digitalización con IA, la modernización y la mejora de procesos marcan la diferencia de verdad”, confesó Francis durante una conferencia.
Pfizer, AstraZeneca y Roche confirmaron que sus equipos rastrean miles de páginas de documentos para los reguladores incluyendo registros clínicos, de seguridad y de fabricación. Aradhana Sarin, la jefa financiera de AstraZeneca, detalló que los documentos deben compilarse, verificarse y mantenerse coherentes entre diferentes países lo que tradicionalmente requería contratar a montones de consultores externos que costaban un dineral. La inteligencia artificial redacta borradores de esos documentos automáticamente y recorta semanas enteras de todo el proceso administrativo.
La IA acelera los trámites pero las moléculas revolucionarias siguen sin aparecer tras años de promesas
El problema grande sigue sin resolverse. La inteligencia artificial todavía no ha descubierto nuevas moléculas que resulten en avances médicos importantes a pesar de los millones invertidos en herramientas de descubrimiento de fármacos. La marca Eli Lilly se asoció con NVIDIA para mejorar las probabilidades de éxito de sus medicamentos nuevos, mientras docenas de empresas más pequeñas hacen lo mismo con startups especializadas en IA. Los expertos calculan que pasarán entre uno y tres años más antes de medir cómo esta tecnología realmente acelera el desarrollo de nuevos medicamentos.
A nivel consumidor, Microsoft ya procesa 50 millones de consultas diarias sobre temas de salud en Bing y Copilot mientras España cuenta con 70 proyectos activos de inteligencia artificial médica solo en la comunidad de Madrid. El gobierno español invirtió 1.000 millones de euros en su estrategia de salud digital. Las farmacéuticas apuestan el futuro completo a que la IA reducirá costes y tiempos, aunque la revolución prometida en el descubrimiento de nuevos tratamientos aún no haya llegado. Pero lo hará, aseguran los analistas.
Origen: Vandal Random
