Investigadores australianos realizaron un estudio sobre el paracetamol (acetaminofén) y confirmaron que no presenta efectos positivos significativos para el tratamiento del dolor de espalda ni para la osteoartritis.
Científicos del Instituto George para la Salud Global de la Universidad de Sydney (Australia) realizaron una revisión sistemática de 13 estudios para examinar la eficacia y seguridad del paracetamol para el dolor de espalda y la osteoartritis de cadera o rodilla, llegando a la conclusión de que no aporta grandes beneficios en estas dolencias.
La biblioteca académica se encuentra dividida respecto a esta cuestión, puesto que muchas de las guías clínicas recomiendan el paracetamol como tratamiento de primera línea para ambas enfermedades, pero con evidencias débiles e inconsistentes. Por ejemplo, el Instituto Nacional para la Salud y Atención Excellence (NICE) de Gran Bretaña continúa incluyendo en sus guías el paracetamol para la… osteoartritis.
Los datos de esta nueva investigación – publicados en el British Medical Journal – incluyó 13 estudios controlados aleatorios que evaluaban los efectos del uso de paracetamol en comparación con un placebo: 10 ensayos incluyeron 3.541 pacientes y evaluaron el uso de paracetamol para la osteoartritis de cadera o rodilla, mientras que otros 3 incluyeron 1.825 pacientes sobre el uso de paracetamol para el dolor de espalda.
Se analizaron los siguientes parámetros: reducción de la intensidad del dolor y la mejora de la discapacidad y la calidad de vida, así como la seguridad y el cumplimiento de los pacientes.
Luego de revisar toda la información los resultados mostraron que para el dolor de espalda, el paracetamol no tuvo ningún efecto y no reducía la discapacidad o mejoraba la calidad de vida en comparación con el uso de un placebo. Para la osteoartritis, se encontraron pequeños beneficios, pero no clínicamente relevantes en cuanto a la reducción del dolor y la discapacidad en comparación con el uso de un placebo, según reseña el portal ABC.
Aunque los ensayos fueron a corto plazo – el seguimiento más largo fue de 6 meses, y se necesita más investigación para determinar los efectos en un período de tiempo más largo – los autores de este trabajo creen que son suficientes para reconsiderar las recomendaciones sobre el uso de paracetamol en los pacientes con dolor lumbar y artrosis de cadera o de rodilla en las guías de práctica clínica.
