Conferencia Ministerial Africana sobre la producción local de medicamentos adopta la “Declaración de Argel”
ARGEL – Los participantes en la Conferencia Ministerial Africana sobre la producción local de medicamentos y tecnologías sanitarias adoptaron, el viernes, la “Declaración de Argel”, que constituye una plataforma común para reforzar la soberanía sanitaria del continente mediante la unificación de los esfuerzos destinados a desarrollar la industria farmacéutica africana y reducir la dependencia de las importaciones.
Esta Declaración corona dos días de debates entre los ministros de Sanidad e Industria Farmacéutica, así como representantes de organismos africanos e internacionales que participan en esta conferencia, celebrada en el Centro Internacional de Conferencias (CIC) Abdelatif-Rahal en Argel, bajo el alto patrocinio del presidente de la República, Abdelmadjid Tebboune.
El texto de esta Declaración, leído por el ministro de Industria Farmacéutica, Ouacim Kouidri, fue adoptado por los 29 países participantes en la Conferencia, a saber: Argelia, Sudáfrica, Angola, Benín, Botsuana, Burkina Faso, Camerún, Congo, República Democrática del Congo, Yibuti, Egipto, Etiopía, Gabón, Ghana, Costa de Marfil, Kenia, Madagascar, Mozambique, Níger, Nigeria, Ruanda, Senegal, Sierra Leona, Tanzania, Chad, Togo, Uganda, Zambia y Zimbabue.
La Declaración de Argel incluye 13 compromisos colectivos por parte de los países africanos participantes, que reflejan una visión común orientada a garantizar la seguridad sanitaria del continente.
Estos compromisos se refieren al fortalecimiento de los polos de fabricación de productos farmacéuticos y vacunas a nivel local y regional en África, aprovechando las oportunidades que ofrece la Zona de Libre Comercio Continental Africana (ZLECAf), así como al fomento de asociaciones sostenibles entre los sectores público y privado para aumentar las capacidades industriales e impulsar inversiones a largo plazo.
Los países africanos participantes también se comprometen a reforzar las agencias nacionales de regulación y acelerar el proceso de armonización normativa a través de la Agencia Africana de Medicamentos y el Programa de Armonización de la Regulación de Medicamentos en África, garantizando al mismo tiempo la calidad, la seguridad y la eficacia de los productos sanitarios. Los planes de desarrollo institucional destinados a alcanzar al menos el nivel 3 de madurez regulatoria contribuirán a lograr este objetivo.
Por otra parte, la “Declaración de Argel” prevé el apoyo al reconocimiento mutuo de decisiones regulatorias en el seno de los agrupamientos regionales para facilitar un acceso más rápido a medicamentos, vacunas y dispositivos médicos de calidad, así como el apoyo al papel de la Fundación Africana para la Tecnología Farmacéutica (FATP) y otros mecanismos dedicados a la transferencia de tecnología, el acceso a la propiedad intelectual y la promoción de la innovación local.
Además, se acordó reforzar la cooperación entre universidades, institutos de investigación e industria para desarrollar el capital humano y construir ecosistemas de innovación.
Se invita a las instituciones financieras continentales e internacionales, en particular el Banco Africano de Desarrollo (BAD), el Banco Africano de Exportación e Importación (Afreximbank) y el Banco Islámico de Desarrollo (BID), a establecer mecanismos de financiación innovadores en beneficio de productores y organismos compradores, así como a facilitar el acceso de los compradores africanos a préstamos preferenciales con el fin de garantizar una demanda estable y fomentar la producción local.
Se acordó también reforzar el mecanismo de compra unificada de medicamentos a nivel regional y continental para garantizar el acceso a los mercados de medicamentos producidos localmente, obtener precios competitivos gracias a las economías de escala, reducir la dispersión de la demanda y reforzar el acceso equitativo a medicamentos, vacunas y equipos médicos para toda la población africana, así como integrar la producción local en las políticas de atención primaria de salud para garantizar un acceso equitativo, de conformidad con los objetivos de la cobertura sanitaria universal.
Asimismo, se recomendó mantener un intercambio regular entre los países africanos, las autoridades regulatorias, los representantes de la industria y los socios con el fin de evaluar los avances logrados, identificar los retos del fortalecimiento de la soberanía farmacéutica africana y alentar a los países miembros a integrar estos compromisos en sus políticas y estrategias nacionales.
Según el documento, la “Declaración de Argel” se enmarca en la realización de las aspiraciones de la Agenda 2063 de la Unión Africana (UA), entre cuyos objetivos figura el fortalecimiento de los sistemas sanitarios, teniendo en cuenta “los efectos negativos de la pandemia de COVID-19 en las cadenas mundiales de suministro de productos sanitarios”.
También reafirma la necesidad “urgente” de desarrollar capacidades de producción local sostenible, reforzar la convergencia regulatoria y garantizar el acceso a la financiación para productores y compradores.
Los países africanos participantes en esta conferencia expresaron, mediante la “Declaración de Argel”, su reconocimiento “del papel de Argelia como país anfitrión y de los avances logrados en la cobertura de más del 82% de las necesidades farmacéuticas nacionales mediante la producción local”.

