El gigante farmacéutico Pfizer ha ejecutado una jugada financiera de envergadura en vísperas de la publicación de sus estados trimestrales. La compañía ha liberado casi 1.900 millones de dólares en efectivo mediante la venta de una participación histórica, al tiempo que destina recursos a una asociación tecnológica clave. Este movimiento señala un reposicionamiento estratégico, priorizando la inversión activa en I+D frente a los ingresos pasivos.
La acción de Pfizer afronta un año complicado en los mercados, con una caída aproximada del 14,5% en lo que va de ejercicio, cotizando recientemente en los 21,70 euros. Este flujo de caja inyectado podría servir para apuntalar el balance y calmar las inquietudes de los inversores sobre el declive de los ingresos relacionados con la COVID-19.
La atención del sector se centra ahora en el 3 de febrero de 2026, fecha en la que la empresa desvelará las cifras del cuarto trimestre. Más allá del beneficio neto, los mercados esperan con especial interés las declaraciones de la dirección sobre el destino final de los fondos obtenidos: si se dedicarán a reducir deuda, a recomprar acciones o a financiar nuevas adquisiciones estratégicas.
Desinversión estratégica: Adiós a ViiV Healthcare
El núcleo de la operación es la salida de Pfizer de ViiV Healthcare. La farmacéutica ha vendido su participación del 11,7% en esta empresa conjunta, especializada en tratamientos para el VIH, por un monto cercano a los 1.875 millones de dólares. El comprador ha sido su socio japonés Shionogi, mientras que GSK mantendrá el control mayoritario.
Este paso pone fin a una alianza comercial que se remontaba a 2009. Los analistas lo interpretan como una racionalización del portafolio de activos. El objetivo declarado es redirigir el capital hacia la cartera interna de investigación, con especial énfasis en las áreas de oncología y en el desarrollo de vacunas de próxima generación.
Inversión inmediata en innovación: El acuerdo con Novavax
Parte de la liquidez generada ya tiene un destino asignado. Pfizer ha firmado un acuerdo de licencia para utilizar la tecnología Matrix-M, propiedad de Novavax. El pacto incluye un pago inicial de 30 millones de dólares y podría suponer desembolsos adicionales por hitos de desarrollo de hasta 530 millones.
Esta maniobra supone un refuerzo tecnológico para las capacidades de investigación de Pfizer. La plataforma adyuvante Matrix-M, ya probada en el mercado, podría emplearse para potenciar la respuesta inmunológica y la eficacia de futuras vacunas desarrolladas por la compañía.
El desafío político permanente
Esta reestructuración se produce en un entorno regulatorio exigente. Según informes recientes, Pfizer destinó cerca de 2,8 millones de dólares a actividades de lobby durante el tercer trimestre de 2025. El esfuerzo se concentra en contrarrestar las posibles regulaciones de precios de medicamentos que podrían impulsarse bajo la iniciativa conocida como “TrumpRx”. A diferencia de la venta puntual de ViiV, esta presión política representa un factor de coste y riesgo continuo para el negocio.
Origen: Pfizer moviliza capital: Venta multimillonaria y nueva alianza tecnológica ante resultados
