OSP
Una intervención “de facto” del gobierno de los Estados Unidos en la Argentina se está llevando a cabo en materia de propiedad industrial, luego de los compromisos asumidos por el gobierno de Javier Milei: el día 13 de mayo pasado, se desarrolló la “Jornada Especial de Propiedad Intelectual y su Impacto en la innovación” en instalaciones del Instituto Nacional de la Propiedad Industrial (INPI). Allí se hicieron presentes varios integrantes de la Embajada de los Estados Unidos y de la Oficina de Marcas y Patentes (USPTO).

Molly McPherson Holowell (Foto: linkedin)
En la jornada sobre tratados internacionales, la estadounidense Molly McPherson Holowell, se encargó de marcar el rumbo de las políticas públicas que debía seguir la Argentina de aquí en adelante, siendo el presidente del INPI, Carlos María Gallo, quien dio la bienvenida a los presentes. Gallo había asistido un día antes a la reunión de comisión de Diputados, donde afirmó que el tratado PCT no concedía patentes, no cedía soberanía y le servía a las pequeñas y medianas empresas y a los investigadores para presentar solicitudes en otros países.

Carlos María Gallo. Foto: archivo
Sin embargo, analistas en propiedad intelectual consideran que el tratado PCT es un mecanismo de entrada masiva de numerosas solicitudes de patentes, dado que al ser de doble vía doble, se facilita el ingreso de documentos de patentes extranjeros desde los países de economía desarrollada a países de ingresos medios-bajos como la Argentina, aunque con una industria farmacéutica medianamente avanzada con un mercado farmacéutico de varios miles de d´millones de dólares.
Especialistas locales confirmaron que el resultado más probable de la entrada en vigencia del tratado, luego de la aprobación en el Congreso (con reserva del capitulo II de su reglamento), será un aumento en el número de solicitudes en la oficina local, (estimada en 2 o 3 veces más), el aumento de patentes de productos farmoquímicos de alto precio, el retardo del ingreso de medicamentos genéricos en el mercado, el bloqueo de la investigación farmacéutica nacional y como consecuencia, la instalación de una barrera al acceso de medicamentos por parte de los usuarios (pacientes) del sistema de salud.
En su exposición para impulsar el lobby desde la Embajada, Hollowell expresó de forma demagógica: “Quiero agradecer especialmente a los profesionales del INPI cuyo trabajo diario muchas veces ocurre detrás de escena, pero es esencial para apoyar la innovación y dar confianza a las empresas y los inventores“.
Los empleados y técnicos del INPI vienen haciendo reclamos salariales como consecuencia de la caída del poder adquisitivo registrado en los últimos dos años, muy por debajo de los indices de inflación oficiales, tal como ocurre en todos los organismos del estado argentino.
En su discurso injerencista, la integrante del Departamento de Estado de los Estados Unidos en el país aseguró: “Valoramos el compromiso de la Argentina con estos sistemas internacionales y reconocemos los avances que viene realizando. El programa de hoy refleja esa conexión entre los marcos internacionales y su aplicación práctica desde la modernización institucional hasta la protección de las marcas y la promoción de la innovación. Estados Unidos valora profundamente su cooperación con Argentina en materia de PI y espera seguir trabajando juntos para fortalecer un sistema que incentive la innovación, apoye el crecimiento económico y beneficie a nuestros ciudadanos.”
La integrante de la Embajada expresó el motivo del cambio de categoría del país en el informe anual de propiedad intelectual del Representante de la Oficina de Comercio USTR: “la reciente decisión de mi gobierno de mejorar la calificación de Argentina en el Informe Especial 301 reflejó justamente la confianza en las reformas de PI incluyendo a múltiples tratados internacionales, eso es importante“.
El gobierno de los Estados Unidos marcó el rumbo del del INPI, que no solo se relaciona con el PCT, sino también con otros tratados internacionales al que deberá adherir el país: “El valor de los acuerdos internacionales de propiedad intelectual no está solo en las obligaciones legales que establece. Su verdadero aporte es crear que los gobiernos, oficinas de PI y empresas innovadoras trabajar juntos de manera más rápida y eficiente: en otras palabras los tratados son herramientas de cooperación o algo así como sistemas operativos comunes que permiten que distintos países innoven y colaboren, y los buenos tratados son como un buen software, si funcionan bien casi ni se notan que están ahi, solo vemos que todo corre más rápido“, sentenció. El tratado como el sistema de Madrid (marcas) y otros marcos administrados por la OMPI ayudan a armonizar procedimientos y estándares sin exigir homogeneidad absoluta”
Finalmente, la enviada del embajador Peter Lamelas en la Argentina, sostuvo ante las críticas por la pérdida de soberanía de la Argentina: “Cada país tiene su autonomía y aplica su propia legislación pero al convertir ciertas reglas y herramientas la cooperación se vuelve mucho más fluida. PCT es un buen ejemplo, no remplaza las decisiones de las ofcinas nacionales pero el sistema crea una infraestructura común incluyendo acceso a herramientas digitales como EPCT que permite gestionar solicitudes electrónicamente con más eficiencia y facilita la cooperación entre países .
Peter Lamelas pide por el PCT completo

Milei y Lamelas. Foto: archivo
Asimismo, medios nacionales informaron que el embajador de los Estados Unidos se reunión con el Presidente Milei para reclamarle por la reserva del capítulo II del tratado PCT, que una parte del gobierno habría negociado con la cámara de laboratorios nacionales CILFA, para lograr que los diputados aprobaran la adhesión al PCT en el congreso argentino.
Lamelas estaría realizando un intenso lobby con varios representantes políticos de la oposición para lograr la aprobación del PCT completo, compitiendo así con las presiones que realizó el empresariado farmacéutico local.
