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Continuan las repercusiones por la visita de integrantes de la Embajada de los Estados Unidos en Argentina y de la Oficina de Marcas y Patentes (USPTO) al INPI, en el marco del Acuerdo firmado en Washington entre el gobierno de Javier Milei y Donald Trump.
Durante la jornada denominada “Tratados Internacionales y su Impacto en la Innovación”, el día 13 de mayo en el Instituto Nacional de la Propiedad Industrial (INPI), con la Oficina de Marcas y Patentes de los Estados Unidos (USPTO) y la participación especial de representantes de la Embajada, se realizaron anuncios en materia de patentes farmacéuticas.
En el encuentro, el abogado del INPI, Gonzalo Lavalle, jefe de gabinete de asesores, afirmó que la derogación de la resolución conjunta (Res.1/2026) de las guías de examen de patentes químico-farmacéuticas “es un antes y un después” al reestablecerse el verdadero valor de la resolución 56/2016 por medio de la cual se implementó el programa PPH (Patent Prosecution Highway) o “Autopista de Patentes”, “que acelera los trámites de concesión de patentes para todos” (Nota: alrededor del 40% de las solicitudes provienen de Estados Unidos).
Sobre este tema, Lavalle informó, delante de los funcionarios de la Embajada de Estados Unidos, que en las primeras 4 semanas desde abril “Hemos logrado, se han concedido hasta 90 solicitudes quimíco-farmacéuticas que estaban “stand by” o en vías de ser denegadas“, reconociendo así la nueva política de patentes en el campo de los medicamentos implementada por los examinadores del INPI.
En su presentación, el jefe de gabinete de asesores del INPI aseguró: “Este es un hito muy importante y lo estamos haciendo con toda la legalidad porque si hay novedad, altura inventiva y aplicación industrial, como marca la ley, no habría obstáculos para la concesión” entonces eso genera un doble proceso de alimentación positiva: primero, que saca trabajo a lo que era complejo decir que no era patentable a lo que a simple vista podría parecer que si, y segundo, que termina de alguna manera con una cuestión dificil de explicar.. porque es tan rígido un campo técnico con relación a otro para conceder una patente”. Esos cambios no son accidentales”, dijo el funcionario que durante el gobierno de Macri fue director de asuntos legales en el INPI.
El abogado afirmó que “El presidente del Instituto no solo tuvo en mira ese cambio sino también consciente de la actividad local de la industria y el desarrollo generado por esa resolución conjunta introdujo un artículo 2 que le permite a la industria local continuar produciendo aquello que venía haciendo en el marco de la convicción de que no iba a ser concedida una patente químico farmacéutica (medida transitoria para las solicitudes en trámite hasta la entrada en vigencia de esa resolución) pero garantiza que haya más medicamentos., refiriéndose a que las empresas Farma a quienes el INPI conceda una patente, no iniciarín reclamos judiciales a la industria local que comercialice esos mismos medicamentos genéricos, ahora protegidos por patentes (hecho considerado por especialistas internacionales como una “anomalía” del sistema de patentes)
Para Lavalle “Esto (la derogación de las guías) es una ventana de oportunidad para que, con o sin PCT es el momento para apostar por la innovación y la tecnología en el campo quimico-farmacéutico”, remarcó invitando a los asistentes a la jornada presenten solicitudes de medicamentos… “Traer sus solicitudes, presentarlas, porque no hay una restricción”, sugiriendo que, la resolución 56 , la 142, que modifica la anterior, y la ausencia de directrices químico-farmacéuticas a los examinadores, eran suficientes para otorgar patentes farmacéuticas, sin necesidad de la sanción del tratado PCT, que actualmente está demorado en el Congreso.
De esta forma, el INPI satisface uno de los reclamos realizados en los últimos años por EEUU en su informe especial 301 al considerar a las directrices de examen como una “barrera a la innovación” de las empresas farmacéuticas estadounidenses.
Otro de los reclamos es el atraso en matería de trámites de patentes (backlog), el limitado número de examinadores y la no adhesión al tratado PCT.
Finalmente, Lavalle le cedió la palabra a una funcionaria de la oficina de patentes de los Estados Unidos (USPTO) que coopera actualmente con el INPI.
