El Ministerio de Sanidad buscará ahorros superiores a los 1.500 millones de euros hasta 2030, a costa de una industria farmacéutica que examina con lupa qué mercados europeos ofrecen mejores precios y más seguridad jurídica y oportunidades para decantar sus inversiones millonarias en I+D y producción industrial.
El recorte en los precios de los medicamentos que financia el Sistema Nacional de Salud introducido en el Proyecto de Real Decreto por el que se regula el procedimiento de financiación y fijación de precios de los medicamentos en el Sistema Nacional de Salud se centrará en los fármacos fuera de protección y en los segmentos con baja penetración de genéricos y biosimilares, que se corresponden con terapias de gran consumo que han perdido su patente comercial, pero donde no existe una gran competencia que permita reducir los precios.
Entre estos tratamientos se encontrarían, por ejemplo, combinaciones contra el colesterol o los anticoagulantes orales como Pradaxa, Xarelto y Lixiana, a los que se sumará en breve Eliquis, cuyo principio activo (apixabán) vence el próximo mes de noviembre en España.
En total, Sanidad calcula que las comunidades autónomas podrían ahorrarse 1.553,52 millones de euros gracias al nuevo sistema de precios dinámicos planteado por el Ministerio, que incidirá en el mercado de fármacos no protegido y reembolsado. Este segmento ascendería hasta los 5.358 millones de euros según datos de IQVIA, tal como figura en la memoria de impacto económico del proyecto. En concreto, el nuevo sistema impactaría en el mercado con bajos volúmenes de genéricos, con una cuota inferior al 50% en unidades de genéricos, valorado en 2.844 millones de euros, de los que el 78% corresponde a las marcas (2.233 millones de euros) y el 22% a los genéricos (612 millones de euros).
Según los datos más recientes disponibles, el gasto farmacéutico público en España se acerca a los 25.000 millones de euros anuales, si se suman los canales ambulatorios de farmacia comunitaria y hospitalaria, que equivale a tres de cada diez euros invertidos en la sanidad pública. El Gobierno quiere poner así freno al crecimiento de esta partida que registra incrementos próximos a los 1.500 millones de euros en cada ejercicio.
Las compañías, entidades y sectores implicados tienen hasta el próximo 10 de julio para presentar alegaciones a un proyecto que, de momento, solo aplauden las compañías de medicamentos genéricos en España y que incluye otras reformas de calado para garantizar el abastecimiento de medicamentos frente a las bajadas de precios temerarias, un plazo de 180 días para la resolución de expedientes de precio y financiación o nuevas herramientas para financiar las terapias más innovadoras, entre otras novedades.
El reciente precedente de Alemania, donde su Gobierno ha tenido que rectificar su plan inicial de descuentos obligatorios en el precio de los medicamentos ante el anuncio de grandes multinacionales del sector de recortar sus inversiones previstas en el país, invita a ser cautelosos cuando Europa trabaja, precisamente, en garantizar su autonomía estratégica y competitividad frente a Estados Unidos y China en un sector estratégico de futuro como señala el Informe Dragui.
Origen: La industria farmacéutica examina con lupa el recorte de 1.500 millones planteado por Sanidad
