La Libertad Avanza todavía no consigue los votos para aprobar el Tratado de Patentes de Medicamentos. La discusión expuso internas entre Santiago Caputo, Martín Menem, Federico Sturzenegger y sectores del PRO, mientras Washington presiona por cambios en la normativa argentina.
Por Carlos Fernández
El Gobierno nacional atraviesa una fuerte interna política y económica por el tratamiento del Tratado en Materia de Patentes de Medicamentos (PCT), una iniciativa impulsada por la gestión de Javier Milei que todavía no consigue los votos necesarios para ser aprobada en la Cámara de Diputados.
Aunque el proyecto obtuvo dictamen de mayoría el pasado 12 de mayo, dentro del oficialismo reconocen que aún no logran reunir las 129 voluntades necesarias para sancionar la norma, en medio de tensiones crecientes con sectores del PRO, laboratorios nacionales y el propio gobierno de Estados Unidos.
La discusión escaló tanto que ya impacta directamente en la interna libertaria y en la relación entre distintas figuras clave del oficialismo.
Qué es el tratado de patentes que impulsa el Gobierno
El Tratado de Cooperación en Materia de Patentes (PCT, por sus siglas en inglés) busca modificar aspectos vinculados al sistema de patentamiento de medicamentos y estándares internacionales de propiedad intelectual.
Uno de los puntos más sensibles es el denominado “capítulo 2”, que habilita los patentamientos mediante exámenes internacionales y que genera resistencia dentro de sectores de la industria farmacéutica argentina.
La discusión se volvió especialmente delicada porque Estados Unidos presiona históricamente para que Argentina avance en normas más alineadas con estándares internacionales de propiedad intelectual, mientras laboratorios nacionales buscan mantener ciertas restricciones para proteger el mercado local.
Santiago Caputo quedó en el centro de la negociación con Estados Unidos
La tensión política aumentó luego de que Santiago Caputo viajara a Estados Unidos y recibiera cuestionamientos de funcionarios y sectores vinculados a Washington por la demora en el avance legislativo del tratado.
Según trascendió desde el Congreso, el asesor presidencial debió escuchar reclamos concretos sobre la falta de definiciones parlamentarias mientras el proyecto seguía trabado en Diputados.
En paralelo, dentro del oficialismo vinculan esa situación con el denominado “Rufusgate”, una crisis interna desatada en redes sociales que expuso fuertes diferencias entre distintos sectores libertarios.
De acuerdo con versiones legislativas, parte del enojo interno apuntó directamente contra Martín Menem por no lograr acelerar el tratamiento parlamentario.
La pelea interna entre Sturzenegger, Caputo y Quirno
El conflicto por el tratado dejó además al descubierto fuertes tensiones dentro del propio Gobierno nacional.
Por un lado aparece Federico Sturzenegger, quien impulsa una apertura más amplia en materia de patentamientos y desregulación.
Del otro lado se ubican sectores más cautelosos vinculados al Ministerio de Economía y a laboratorios nacionales que buscan limitar el alcance del acuerdo internacional.
En esa disputa también quedó involucrado el canciller Pablo Quirno, a quien distintos sectores del Congreso responsabilizan por haber frenado el avance legislativo como parte de una estrategia de negociación con la administración de Donald Trump.
La tensión incluso alcanzó al PRO, donde varios diputados acompañaron el dictamen oficialista pero marcaron diferencias sobre algunos artículos centrales del proyecto.
El rol de los laboratorios argentinos y el antecedente de Arturo Illia
Uno de los focos más sensibles de la discusión pasa por la presión de laboratorios nacionales nucleados en distintas cámaras empresariales.
Dentro del oficialismo reconocen que el Gobierno enfrenta un escenario complejo porque Estados Unidos exige avanzar en mayores niveles de apertura mientras sectores farmacéuticos locales resisten cambios profundos.
La comparación histórica que empezó a circular dentro del Congreso llamó especialmente la atención: algunos legisladores recordaron el conflicto que enfrentó el ex presidente Arturo Illia con la industria farmacéutica en la década de 1960.
Durante el debate legislativo incluso se mencionó el antecedente del ministro de Salud Arturo Oñativia y las regulaciones impulsadas durante aquella etapa, consideradas uno de los principales focos de conflicto político y empresarial de ese período.
Milei delegó la negociación y crece el desorden interno
Otro dato que expuso el conflicto es el nivel de fragmentación interna dentro del oficialismo.
Según versiones surgidas desde el Congreso, el propio Milei habría delegado el seguimiento político del tema en su entorno más cercano, especialmente en Karina Milei.
Mientras tanto, la coordinación parlamentaria quedó en manos de Martín Menem y la negociación técnica avanzó entre funcionarios, asesores y sectores empresarios con posiciones muchas veces contradictorias.
El resultado es un escenario todavía incierto, donde el Gobierno enfrenta presiones cruzadas de Washington, laboratorios nacionales y aliados parlamentarios, mientras intenta evitar una derrota legislativa en uno de los temas más sensibles de política económica y relaciones internacionales.
Origen: Por la ley de patentes crece la tensión entre Milei, Estados Unidos y los laboratorios – 617 News
