Garantizar la eficacia y seguridad sanitaria es una prioridad urgente
En su más reciente espacio de opinión, el destacado académico y médico venezolano alertó sobre la necesidad de fortalecer los controles regulatorios, la vigilancia farmacológica y los protocolos de bioequivalencia para proteger a la población ante la diversificación del mercado farmacéutico nacional.
Caracas, 17 de junio de 2026 (Arsenal Terapéutico).– El acceso a los tratamientos médicos no debe limitarse únicamente a la disponibilidad física o al factor económico en los anaqueles; debe asegurar de forma estricta que cada molécula que ingresa al país cumpla con los estándares internacionales de eficacia, pureza y seguridad. Así lo enfatizó el Dr. Luis Fuenmayor Toro durante su intervención de este miércoles en el programa de opinión “Debate con Fuenmayor”, transmitido por la emisora Costa del Sol 93.1 FM.
Bajo el título “Necesitamos acceso a medicamentos de calidad”, el reconocido profesor titular y exrector de la Universidad Central de Venezuela (UCV) analizó de forma crítica la realidad del sector farmacéutico actual. Fuenmayor Toro señaló que, si bien la apertura del mercado y la introducción de diversas marcas de medicamentos genéricos e importados ha aliviado los niveles históricos de escasez, esto ha traído consigo un reto titánico para las autoridades sanitarias: la contraloría y la garantía de la calidad.
El desafío de la regulación y la bioequivalencia
Durante el desarrollo de su ponencia radial, el especialista advirtió sobre los riesgos inherentes a la flexibilización de los registros sanitarios sin una rigurosa verificación local.
“El derecho a la salud no se agota con tener la posibilidad de comprar una pastilla. El ciudadano común y el médico que prescribe necesitan la certeza absoluta de que el principio activo de ese medicamento importado o formulado localmente tiene una bioequivalencia real y demostrada con respecto al producto original”, afirmó el Dr. Fuenmayor Toro.
Hizo especial hincapié en que el desmantelamiento operativo o el rezago tecnológico de las instituciones encargadas del control biológico y farmacéutico deja una brecha vulnerable que puede comprometer el éxito de las terapias contra enfermedades crónicas y agudas. Para el académico, la presencia en el mercado de productos farmacéuticos que no cumplen cabalmente con las especificaciones técnicas no solo representa una estafa económica para el paciente, sino un peligro latente para la salud pública.
Propuestas para una política farmacéutica soberana y segura
A partir del diagnóstico presentado en el audio del programa, se desprenden líneas estratégicas clave que, a juicio del analista, deberían guiar la política sanitaria venezolana a corto y mediano plazo:
- Fortalecimiento del Instituto Nacional de Higiene: Reabastecer y actualizar las capacidades técnicas de los laboratorios oficiales encargados de realizar los análisis de lote, control analítico y aprobación de registros sanitarios en el territorio nacional.
- Implementación Estricta de la Farmacovigilancia: Consolidar una red activa de notificación epidemiológica donde médicos, farmacéuticos y pacientes puedan reportar de forma oportuna la falta de eficacia o la presencia de efectos adversos inusuales en medicamentos específicos.
- Estímulo a la Producción Nacional Sostenible: Promover la reactivación plena de la industria farmacéutica local, la cual históricamente ha operado bajo estrictos estándares de Buenas Prácticas de Manufactura (BPM) y es más fácil de auditar y fiscalizar que los lotes importados de origen difuso.
- Educación Sanitaria al Consumidor: Orientar a la población para que reconozca los canales formales de distribución y evite la adquisición de terapias en establecimientos no autorizados o mercados informales.
Un eco en el Arsenal Terapéutico
Las declaraciones del Dr. Fuenmayor Toro coinciden plenamente con el debate técnico y social que se impulsa desde la plataforma informativa y radial Arsenal Terapéutico, donde la soberanía sanitaria, la defensa de la producción nacional y el rigor científico en la dispensación de medicamentos constituyen pilares fundamentales.
Garantizar que cada venezolano consuma medicamentos seguros, eficaces y accesibles es una tarea multidimensional que convoca tanto al Estado regulador como a los profesionales de la salud, la academia y la industria. La advertencia está hecha: democratizar el acceso es vital, pero democratizar la calidad es el verdadero compromiso con la vida.
