Cronología del pulso de Trump por los precios de «nación más favorecida» sobre el sector farmacéutico
El sistema de precios de medicamentos basado en la Nación Más Favorecida busca reducir los costes para pacientes y contribuyentes, al mismo tiempo que reequilibra la forma en la que se financia globalmente la innovación farmacéutica
El sistema de precios de medicamentos basado en la Nación Más Favorecida (MFN, por sus siglas en inglés) ha sido diseñado por la Administración Trump como una reforma estructural del mercado farmacéutico estadounidense con el objetivo de corregir las diferencias de precios entre EEUU y otros países desarrollados. Según el informe del Consejo de Asesores Económicos de mayo de 2026, esta política busca reducir los costes para pacientes y contribuyentes, al mismo tiempo que reequilibra la forma en la que se financia globalmente la innovación farmacéutica.
El punto de partida del informe es que EEUU paga de forma sistemática precios más altos por los medicamentos de marca en comparación con otros países de altos ingresos. Incluso después de aplicar descuentos y rebajas, los precios estadounidenses pueden ser aproximadamente tres veces superiores a los observados en países comparables. Esta diferencia ha generado una situación en la que Estados Unidos financia una parte desproporcionada de la investigación y desarrollo (I+D) farmacéutico global, aportando más de la mitad de los ingresos de la industria a nivel mundial, a pesar de representar menos del 5% de la población mundial.
En este contexto, el marco MFN propone que los precios de los medicamentos en EEUU se alineen con los precios netos pagados en otros países desarrollados. El concepto clave es el de “precio neto”, que incluye todos los descuentos, rebajas y mecanismos de devolución aplicados en cada país. Esto es importante porque los precios de lista no reflejan necesariamente el coste real de los medicamentos, ni en EEUU ni en el resto del mundo. El grupo de referencia utilizado en el modelo incluye los países del G7 (excepto EEUU), además de Dinamarca y Suiza, considerados economías avanzadas con sistemas sanitarios comparables.
Trump empezó a aplicar la cláusula deMFN en noviembre de 2025 en medicamentos contra la obesidad. En particular, llegó a un acuerdo con Lilly y Novo Nordisk para reducir los precios de Mounjaro y Ozempic de 1.250 euros y 925 euros por mes, respectivamente, a 325 euros cuando se compren a través de la plataforma TrumpRx.
En septiembre del pasado mes, EEUU anunció nueve nuevos acuerdos con compañías farmacéuticas para reducir los precios de los medicamentos con receta en EEUU en línea con los precios más bajos pagados por otras naciones desarrolladas.
Con estos nueve nuevos acuerdos, el número total de compañías con acuerdos MFN asciende a 26, que cubren, según la Administración estadounidense, el 89% del mercado de medicamentos de marca. Por su parte, los nueve fabricantes incluidos en los nuevos acuerdos son Alcon, Astellas Pharma, BeOne Medicines, BridgeBio, CSL, Kyowa Kirin, Sun Pharma, Teva Pharmaceuticals y UCB.
Según explicó la Casa Blanca, “los acuerdos reducen los precios de medicamentos destinados a tratar enfermedades costosas, crónicas y raras”, entre las que se encuentran la hemofilia, la enfermedad de Parkinson, la degeneración macular, el glaucoma, las enfermedades hepáticas, distintas afecciones cutáneas y varias formas de cáncer.
Además, señaló que los acuerdos permitirán que todos los programas estatales de Medicaid del país tengan acceso a precios MFN para los productos fabricados por estas nueve compañías. La Administración estadounidense afirma que esto supondrá miles de millones de dólares de ahorro para los estadounidenses y que continúa sus actuaciones para fortalecer el programa dirigido a las personas más vulnerables.
Los acuerdos también establecen precios MFN para todos los nuevos medicamentos innovadores que las nueve compañías incorporen al mercado. Según la Administración estadounidense, esta medida pretende garantizar que otros países no puedan utilizar controles de precios para beneficiarse de la innovación estadounidense sin asumir el mismo nivel de precios.
Cada uno de los fabricantes incluidos en los acuerdos se ha comprometido, según el comunicado, a “reequilibrar” los precios internacionales de los medicamentos mediante la aplicación de precios MFN a los pacientes estadounidenses.
Ahora, un estudio publicado en The Lancet ha analizado el impacto potencial de los modelos de pago GLOBE y GUARD, anunciados por los Centros de Servicios de Medicare y Medicaid (CMS, por sus siglas en inglés) en diciembre de 2025, que utilizan los precios de los medicamentos en una cesta de 19 países como referencia para determinar posibles reembolsos adicionales de los fabricantes.
Entre esos 19 países se encuentra España, junto a Australia, Austria, Bélgica, Canadá, República Checa, Dinamarca, Francia, Alemania, Irlanda, Israel, Italia, Japón, Países Bajos, Noruega, Corea del Sur, Suecia, Suiza y Reino Unido. El análisis advierte de que la dimensión del mercado estadounidense y las diferencias de tamaño respecto a los países utilizados como referencia podrían generar efectos que trasciendan las fronteras de EEUU.
Según las estimaciones del estudio, los modelos permitirían reducir el gasto neto de Medicare en 4.505 millones de euros bajo GLOBE y en 5.545 millones bajo GUARD, lo que supone descensos del 16,1% y del 17,6%, respectivamente. En conjunto, los dos modelos representarían una reducción estimada de 10.051 millones de euros en el gasto neto de Medicare para la población incluida en el programa.
La investigación analiza 195 medicamentos de marca, que concentraron un gasto de 76.162 millones de euros de Medicare. De ellos, 148 estaban cubiertos principalmente por Medicare Part D, mientras que 47 correspondían a Medicare Part B. Los medicamentos oncológicos representaban el grupo individual más numeroso de la cohorte, con 67 productos, equivalentes al 34,4% del total.
Dos modelos para trasladar referencias internacionales a Medicare
Los modelos analizados forman parte de la estrategia de precios de “nación más favorecida” impulsada por la Administración Trump. GLOBE, siglas de Global Benchmark for Efficient Drug Pricing, se aplica a Medicare Part B, que cubre principalmente medicamentos administrados por profesionales sanitarios. Por su parte, GUARD, Proteger el programa Medicare de EEUU frente al aumento de los costes de los medicamentos, se dirige a los medicamentos dispensados en el ámbito ambulatorio y cubiertos por Medicare Part D.
Ambos modelos se plantean como proyectos demostrativos de cinco años y tendrían carácter obligatorio para los fabricantes incluidos. La población cubierta correspondería a una muestra geográficamente aleatorizada del 25% de los beneficiarios de Medicare. El funcionamiento previsto establece que los fabricantes tendrían que abonar el mayor importe entre el reembolso actualmente vinculado a los incrementos de precios por encima de la inflación y la diferencia entre el precio neto de Medicare y un precio de referencia internacional.
Este precio de referencia se calcula a partir del precio más bajo de la cesta de 19 países, ajustado posteriormente según el producto interior bruto per cápita en paridad de poder adquisitivo. El estudio señala además que el precio de referencia ajustado se incrementaría un 2% cuando se utilizan precios de lista o un 5% cuando los fabricantes presentan voluntariamente precios netos internacionales.
Para el análisis, los investigadores utilizaron datos de gasto de Medicare, precios y estimaciones de descuentos y reembolsos, además de información sobre ventas y precios internacionales. La cohorte final incluyó 195 medicamentos de marca que contaban con aprobación en EEUU y, al menos, en uno de los países de referencia y para los que existía, como mínimo, un precio internacional disponible.