Johnson & Johnson impulsa un análisis sobre el valor social de los medicamentos
La innovación farmacéutica no solo transforma la salud de las personas, también tiene un impacto directo sobre la economía, el bienestar social y la igualdad. Esta es una de las principales conclusiones del proyecto Visión, una colección de nueve cuadernos impulsada por Johnson & Johnson en colaboración con Healthy Numbers para analizar el valor social de los medicamentos desde distintas perspectivas.
La iniciativa presentada hoy ha reunido a expertos en salud, innovación, ética, sostenibilidad y bienestar para reflexionar sobre cómo los avances farmacológicos han cambiado la vida de millones de personas y continúan siendo uno de los principales motores del progreso científico y social.
“La colección se llama Visión porque esa es exactamente su ambición: ofrecer una mirada de conjunto sobre lo que el medicamento contribuye a la vida en común”, explica Santiago Cervera, socio director de Healthy Numbers. Según señala, el objetivo es “ofrecer elementos para una reflexión informada sobre lo que el medicamento aporta a la sociedad”.
El proyecto parte de una realidad avalada por los datos internacionales. La Organización Mundial de la Salud (OMS) estima que entre los años 2000 y 2019 la esperanza de vida global aumentó 6,5 años gracias a las mejoras en salud pública, vacunas y medicamentos.
Los expertos recuerdan que detrás de cada tratamiento existe un largo proceso científico y tecnológico que puede durar décadas y que implica enormes inversiones económicas y una elevada incertidumbre. Aun así, los avances médicos han permitido transformar enfermedades antes mortales en patologías controlables y mejorar de forma radical la calidad de vida de los pacientes.
“Lo verdaderamente revolucionario ha sido la capacidad de los tratamientos para permitir la continuidad de los proyectos vitales”, afirma Begoña Barragán, presidenta del Grupo Español de Pacientes con Cáncer (GEPAC). “Lo que para nuestros abuelos podía ser un diagnóstico devastador que truncase sus vidas laborales y sociales, hoy en ocasiones es considerado una enfermedad manejable”, añade.
Barragán subraya además que el impacto de los medicamentos va mucho más allá de los hospitales. “Cuando una persona puede continuar su vida social, familiar y laboral, no se trata solo de un éxito terapéutico, sino de la preservación de un nodo vital en la red social y económica que nos sostiene a todos”.
Innovación como motor de desarrollo
El informe también pone el foco en la innovación como motor de desarrollo. Solo en 2023, las agencias reguladoras de Europa, Reino Unido y Estados Unidos aprobaron 70 nuevos medicamentos, más de la mitad dirigidos a enfermedades raras o tipos de cáncer difíciles de tratar.
“El proceso para el desarrollo de un medicamento es tremendamente complejo”, explica Luis Quevedo, biotecnólogo y divulgador científico. “Tras todo este recorrido, que puede durar años e incluso décadas, el resultado no siempre llega al mercado, lo que nos habla de la gran incertidumbre y potente inversión económica que se precisa para que un nuevo tratamiento llegue a los pacientes”.
La industria farmacéutica destinó en 2021 alrededor de 276.000 millones de dólares a investigación y desarrollo en todo el mundo, una cifra equivalente al 30% de sus ingresos globales. Según los expertos, estas inversiones no solo generan nuevos tratamientos, sino también empleo cualificado, actividad económica y oportunidades empresariales.
“Los nuevos fármacos producen un efecto compensatorio en el gasto sanitario al sustituir o reducir hospitalizaciones y visitas médicas”, destaca Quevedo. Además, diferentes estudios muestran que cada incremento de 10 euros por persona en gasto sanitario se asocia con un aumento de 6,5 días de esperanza de vida en buena salud.
Por su parte, David Beas, director de Asuntos Corporativos y Acceso al Mercado de Johnson & Johnson Innovative Medicine España, insiste en que el medicamento tiene un valor múltiple. “Alarga la vida, reduce el sufrimiento y facilita la participación en la sociedad”, señala. Pero también advierte de un reto fundamental: “Los sistemas de salud deben garantizar su accesibilidad y equidad, para que su valor se extienda como un derecho de ciudadanía”.
Origen: Los medicamentos no solo curan: crean riqueza, reducen desigualdades y mejoran la calidad de vida
