O.S.P.
El papa León XIV abordó la cuestión de las patentes en su encíclica de 2026 titulada Magnifica Humanitas. El pontífice argumentó que las patentes, los algoritmos y los datos deben ser considerados “nuevos bienes universales” y pidió que no queden concentrados en las manos de unos pocos, sino destinados al servicio de toda la humanidad. En el núcleo de la encíclica, León XIV reconoce el valor de las innovaciones tecnológicas, pero alerta que pueden aumentar la participación y la justicia o, por el contrario, ampliar las desigualdades, el control y la exclusión.
Sostuvo que la IA alimenta la brecha entre incluidos y excluidos al concentrar patentes, algoritmos, plataformas digitales, infraestructuras y datos en manos de unas pocas empresas privadas. “Hoy, entre los bienes que están destinados universalmente a todos, debemos incluir también las nuevas formas de propiedad: patentes, algoritmos, plataformas digitales, infraestructuras tecnológicas, datos” afirmó el Santo Padre.
En su encíclica se refirió a las ganancias extraordinarias de las empresas privadas por la mayor concentración de conocimiento en pocas manos: “En un contexto en el que la riqueza de las naciones depende cada vez más de conocimientos y tecnologías, cuando estos bienes quedan concentrados en las manos de unos pocos, sin adecuadas formas de compartición y de acceso, se crea una nueva brecha entre quienes pueden participar en la revolución digital y quienes permanecen al margen“
Frente a esta realidad, León XIV reclama marcos jurídicos sólidos, supervisión independiente, usuarios informados y un sistema político que no abdique de su responsabilidad. “No basta con invocar la ética de manera abstracta”, escribe. “Una IA más moral no es suficiente si esa moralidad es determinada por unos pocos”.
