El primer agonista del receptor GLP-1 en comprimidos para el tratamiento de la obesidad ya está disponible en España. Para muchos más conocido como el primero de la familia Ozempic en pastilla. La compañía danesa Novo ha anunciado este martes el lanzamiento de la formulación oral de semaglutida, comercializada bajo la marca Wegovy, que se suma a su versión inyectable de administración semanal.
El medicamento llega al mercado español, el quinto del mundo en conseguir este hito, en cuatro presentaciones, con dosis de 1,5 mg, 4 mg, 9 mg y 25 mg. El tratamiento, de administración una vez al día, comienza con la dosis más baja, que se incrementa progresivamente en intervalos de al menos cuatro semanas hasta alcanzar los 25 mg diarios, la dosis de mantenimiento recomendada.
Como sucede con el resto de medicamentos autorizados para la obesidad, la semaglutida oral no está financiada. El precio del tratamiento mensual (30 comprimidos) con la dosis máxima de Wegovy oral se sitúa en los 236,20 euros, el mismo que el de las cuatro inyecciones de la versión inyectable, que permiten el tratamiento durante 28 días. Paula Barriga, directora general de Novo en España, explica que la compañía mantiene conversaciones con el Ministerio de Sanidad desde hace dos años para conseguir la el reembolso de la semaglutida en obesidad, al menos para determinados pacientes.
Wegovy oral está indicado, como complemento de la dieta y el ejercicio, para adultos con obesidad (índice de masa corporal o IMC igual o superior a 30) o con sobrepeso (IMC igual o superior a 27 e inferior a 30) y al menos una comorbilidad relacionada con el peso, como prediabetes, diabetes tipo 2, hipertensión, dislipidemia, apnea obstructiva del sueño o enfermedad cardiovascular.
Aunque es el primero en comprimidos que llega a España para el tratamiento de la obesidad, probablemente no será el único. Lilly, principal competidor de Novo en este ámbito, cuenta con su propio agonista del GLP-1 oral, orforglipron, que en octubre recibió la recomendación favorable del Comité de Medicamentos de Uso Humano (CHMP) de la Agencia Europea de Medicamentos (EMA) para su autorización en la Unión Europea.
A diferencia de semaglutida, orforglipron no es un péptido y puede administrarse sin restricciones relacionadas con las comidas o la ingesta de líquidos. Ambos medicamentos se comercializan ya en Estados Unidos: Wegovy oral desde enero de 2026 y orforglipron, bajo la marca Foundayo, desde abril del mismo año.
Fármaco peptídico
Una de las particularidades de la semaglutida oral es que constituye uno de los pocos ejemplos de medicamentos peptídicos que pueden administrarse en comprimidos. Su desarrollo ha sido posible gracias a la coformulación con salcaprozato de sodio (SNAC), un potenciador que facilita la absorción del principio activo en el estómago, aunque su biodisponibilidad por vía oral sigue siendo baja. Esta limitación explica que se necesite una cantidad considerablemente mayor de semaglutida (73 veces más principio activo) que con la formulación inyectable.
Las particularidades de su absorción obligan a seguir unas condiciones de administración específicas para favorecer la eficacia del tratamiento. Por este motivo, se recomienda incorporar su toma a la rutina de primera hora de la mañana, después de un periodo de ayuno de al menos ocho horas. El comprimido debe tragarse entero, sin partirlo, triturarlo ni masticarlo, con una pequeña cantidad de agua (hasta 120 ml).
Después, es necesario esperar al menos 30 minutos antes de comer, beber o tomar otros medicamentos orales, ya que acortar este intervalo disminuye la absorción de semaglutida.
Eficacia y seguridad
Los resultados del desarrollo clínico respaldan la eficacia de semaglutida oral para reducir el peso corporal. En el ensayo de fase IIIb OASIS 4, la administración diaria de 25 mg consiguió una pérdida media de peso del 16,6% a las 64 semanas frente al 2,8% del placebo. Los resultados sugieren una eficacia similar frente a la pérdida de peso a la observada con semaglutida inyectable a dosis de 2,4 mg (Wegovy).
Además, aproximadamente uno de cada tres participantes tratados con semaglutida oral (34,4%) alcanzó una pérdida de peso igual o superior al 20% en el análisis que estima el efecto con el mantenimiento del tratamiento.
Los mecanismos de acción de los agonistas del GLP-1, entre ellos el retraso del vaciamiento gástrico y el aumento de la sensación de saciedad, contribuyen a la pérdida de peso. Sin embargo, estos tratamientos también pueden provocar efectos adversos frecuentes, sobre todo al inicio del tratamiento. En ese sentido, el perfil de seguridad de la semaglutida oral es similar al de la formulación inyectable. Como sucede con otros fármacos de esta familia, los efectos adversos más frecuentes son de carácter gastrointestinal, principalmente náuseas, vómitos, diarrea, estreñimiento, dispepsia y dolor abdominal, especialmente durante la fase de escalado de dosis.
Ampliar opciones
Albert Goday, jefe de sección emérito del Servicio de Endocrinología y Nutrición del Hospital del Mar (Barcelona), y Ana Cebrián, médica de familia del Centro de Salud Cartagena Casco (Murcia), coinciden en destacar que la formulación oral presenta un perfil de eficacia y seguridad similar al inyectable y que su disponibilidad permitirá ampliar las opciones de tratamiento para las personas con obesidad, especialmente para aquellas con aversión a las agujas. Otra ventaja práctica es que, a diferencia del inyectable, no requiere conservación en frío.
Ambos especialistas recuerdan que se trata de un medicamento sujeto a prescripción médica y que su utilización debe integrarse en un abordaje integral de la obesidad, que incluya cambios en el estilo de vida y asesoramiento para mejorar la tolerabilidad y evitar interrupciones del tratamiento por efectos adversos. “Intentamos explicar a los pacientes cuestiones como que no hay que empezar el tratamiento un día en el que tengamos prevista una comida copiosa”, señala Cebrián, quien recuerda que “hay estudios que indican que un número importante de pacientes rechaza las inyecciones”.
La amplia experiencia acumulada con semaglutida, con decenas de miles de participantes en ensayos clínicos, respalda su eficacia y su perfil de seguridad, destaca Goday. El endocrinólogo señala que, en el ensayo OASIS 4, el porcentaje de abandonos en el grupo tratado con semaglutida oral fue bajo, “lo que lleva a pensar que será un tratamiento bien tolerado”.
Además de la pérdida de peso, Goday destaca los beneficios observados en la calidad de vida y la capacidad para realizar actividades cotidianas. “Un estudio posterior mostró que el 78% de las personas que habían participado en el ensayo con semaglutida oral experimentaron una clara mejoría en actividades como caminar, permanecer de pie o agacharse”, explica.
Origen: El Mundo
